La domesticacion del Agaporni

De las muchas especies que existen de agapornis, el más fácil de domesticar es el agaporni roseicollis, porque es el menos miedoso de todas las especies, también es uno de los más grandes.

Para la domesticación de un agapornis lo más importante es lo siguiente:

- Que haya nacido en cautividad.
- Sobre los 45 dias de vida, es aconsejable empezar ya a domesticarlo, es cuando el agaporni empieza a destetarde de la papilla y empieza a comer ya, comida el solo.
- Que haya sido criado a papilla desde los 20 días más o menos.
- Es aconsejable que esté en una jaula con otro agaporni también criado a mano.

Seguido del agapornis roseicolli el más aconsejable de domesticar es el agapornis personata.

A la hora de elegir un agaporni para domesticarlo debemos elegir bien. Éste debe de comportarse en la jaula sin miedo y tiene que tener un carácter explorador. Una buena forma de detectar este comportamiento consiste en observarlo cuando metamos en la jaula algo nuevo que se interese por ese objeto y que no le tenga miedo ni se aparte o empiece a piar. Este es un requisito bastante importante.

Los agapornis salvajes, los que han sido criados por sus padres, podemos amansarlos, que no es lo mismo que domesticarlos pero podemos conseguir de ellos varias cosas:

- Que te cojan un golosina de la mano como (fruta, pipas...)
- Que se dejen rascar la cabecita.
- Que se suban al dedo.
- Que muestren mucha curiosidad por lo que les decimos.

Pero lo que nunca conseguiremos de un agapornis salvaje es que lo cojamos por detrás, nunca lo permitirán.

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